Un Coral de Poemas

Comienzos de un escritor con Dama de las Algas
¡Bienvenidos a todos a este comienzo de una vida de escritor! Soy libertad y creatividad, una voz que nace gracias a las musas y que poetiza emociones mediante rimas de fácil lectura, propias de la poesía libre. Bajo el nombre de Dama de las Algas puedo ser todo aquello que el poeta imagine: una figura mitológica surgida del mar, una fuerza indómita de la naturaleza o incluso una idea abstracta que se transforma con cada verso. Mi presencia en los poemas puede ser sutil o destacada, pero siempre aporta un halo de misterio y belleza. A medida que vayáis leyendo mis poemas y prosas, iréis conociéndome poco a poco, descubriendo mis matices y dejándoos llevar por los sentimientos que nacen entre palabras. En el vasto universo de la escritura, cada autor posee un inicio único, y este es el mío: un espacio donde identidad, emoción y libertad se entrelazan.
El viaje literario de Dama de las Algas
Este relato narra el nacimiento de una escritora y sus primeros titubeos en el mundo de las palabras, así como el descubrimiento gradual de una voz propia en un inmenso mar de letras. Armada con papel, o quizás con un teclado frente a una pantalla en blanco, di mis primeros pasos como escritora, enfrentándome al vacío inicial y al reto de encontrar un estilo personal. Aquí se exploran los desafíos y las pequeñas alegrías de los primeros escritos, junto con la perseverancia necesaria para superar los obstáculos que surgen al inicio del camino creativo. Con esta presentación pretendo capturar la esencia de esos comienzos, ofreciendo inspiración y orientación a quienes decidan emprender este apasionante viaje. El camino puede ser desafiante, pero la recompensa de dar vida a las palabras hace que cada esfuerzo valga la pena. Gracias a todos.
Dama de las Algas

Poema Dama de las Algas
Si un día me encuentras
O nos cruzamos de casualidad,
No me mires de reojo
Ni cruces de acera.
Pasa a mi lado
Como si no quisieras.
Si en un momento
En una calle cualquiera,
Me encontrará contigo
Y te viera de cerca,
Rozaría tu brazo
Y caminaría en somnolencia.
Ya pronto está el paraíso
Que poco queda de espera,
Para ver tus dulces prados
Y tú ría marinera.
El Mar
El mar en el que vives
Se sostiene sobre una roca,
Me arrastra hasta ella
Sin saber dónde me costa.
El mar que yo presiento
Eres tú el que alborota,
Mi energía de sal brillante
Con unas cuantas gotas.
Estoy con los ojos abiertos
Tristes de tanta soledad,
Las lágrimas derramadas
Me llaman a la tranquilidad.
Solo el mar que está lejos
Me vino hoy a visitar,
Contestando hoy a su llamada
Para descansar en totalidad.
El desgarro de mis ojos
Bien podría ser de verdad,
Igualado a la de las nubes
Dejando caer su eternidad.
Sigo mirando en el fondo
De mi causa personal,
En un cristal me reflejo
Con un inmenso penal.
Contigo estoy intentando,
Ver mi interior y cantidad
De las lágrimas que cubren,
Mi perfecta soledad.
Sin ver en mi interior presiento
La historia de mi mar,
Aquel que teniendo lejos
Se acerca a verme llorar.
Tocando mi cara
Pensando en el mar,
Sincero y profundo
Oscuro en su final.


Como escritor
Mi escritura
Desde hace casi dos años
Estoy escribiendo,
Sin pensar,
Si lo hago bien o mal.
Vuelvo a escuchar el piano
Y las notas dulces,
Me hablan
Y me hacen volver a escribir.
¡¡Soy clásica!!
Sí.
Desde aquí veo la luna
Imagino una noche romántica,
Que algunos aprovecharán.
Puede que hoy no sea el día,
Las musas se vuelven a escapar
Y no me dejan su magia
Para completar más poemas.
La música me transporta
Pero me distrae,
Y las ideas vuelan tan alto.
¡¡Qué difícil es atraparlas!!
Por qué saltan de un lado a otro
Como la melodía de este momento.
Estoy en la vereda del río
Escuchando el agua correr,
Y a mí se me caen las lágrimas
Por los recuerdos de ayer,
Que intento hacer que desaparezcan
Y escuchando el silencio de las palabras
Me sorprende la conciencia,
Y vuelven a aparecer
Las imágenes olvidadas.

Secretos
Secretos en susurros
Para no olvidar que son secretos,
Y que nadie encuentre
Las pistas que descubren,
Un amor perfecto.
Solo sale la luna
Cuando ando perdida por el mundo,
Y me ilumina el corazón
De cariño prendido.
El viento del norte me llevo
Las hojas ya muertas,
Dejando un rastro
Para mi desconocido,
Sembrado de árboles cortados
Al borde del camino.
Podría contarle muchas cosas
Versos parecidos,
De amores encontrados
Que se quedaron conmigo.
Secreto de un amor
Secreto de un olvido,
Que se aleja en el firmamento
Después de dejar dolor y castigo.
Momentos que ya no vuelven
Instantes poco aprovechados,
Porque ya no es tiempo
De andar de mendigo despechado.
Romances decrépitos,
Juega con nosotros el destino,
Llevándonos a un puerto
Que no fluye en el paraíso.
Todos queremos gritar amor eterno
Y que no nos falte cariño,
Hoy grito mi secreto
En la soledad que vivo,
Y perdono al sol
Que calienta mis oídos,
Con palabras dulces
Que se filtran encontrando,
Un mundo perdido.
Ese que está en mis sueños
De cuando era pequeña,
Y con el paso del tiempo
Serían secretos de una muñeca.
Mi compañía
Hoy llegó otro barco al puerto
Solo la compañía del movimiento,
Me despierta del letargo
De la semana.
Pronto empiezan los problemas a florar
Y la cabeza a pensar cosas terribles,
Ya no hay vuelta atrás.
El amor no llega
Se duerme,
Y se balancea
A ritmo de olas tranquilas,
Que no veo desde mi ventana.
Mi vida va
Erosionando lentamente,
Sin futuro
Donde aparca mi barca,
En las finas arenas.
Ya no hay imágenes
Que recuerden,
La calegría de la vida.
Solo letras de luto
Y rimas extrañas,
Que acompañan esta pobre página,
Sin adornos
Y sin felicidad.
Solo escribo lo que sueño
Lo que imagino que veo,
Lo que pudiera ver
Desde mi ventana,
Si la tuviera.
Me queda él vació
De una casa en las entrañas,
Que no entra la vida
Ni la muerte,
Solo paredes blancas
Que yo adorno con mis poemas,
Y un fondo de playa
Que nunca veré.
Nadie me visita
Ni las sombras aparecen,
En esta tierra de piedra fría
Que la sangre me hiele.
Pero huele a sal
Y a pescadores,
De piedras negras
Que traen rumores.
Cerrando los ojos
Hablo a veces con ellos,
Y cuando camino
Acaricie el infierno,
Que sufrieron esos hombres
De donde no salieron.


Erase una vez
Érase una poetisa
Que escribía a diario,
Quizás poemas sencillos
Igual unas letras
Que recuerden algo.
Con una buena rima
Y un poco de gracia gaditana,
Las ideas fluyen
Sin tener que meditarlas.
¿Por qué no un poema sencillo?
¿No puede competir con los más sofisticados?
Pues no encontré una regla
Que diga,
Que lo que siente el corazón
Sea tan rebuscado.
Hay poetas y poemas
Y a mí no me van a frenar,
Con todos esos concursos
Que te obligan a rimar.
Puede que sea una prosa graciosa
A mejor lo llevo en la sangre,
La cosa es que escribo
Lo que de mi cabeza y del alma sale.
¿Acaso no es válido eso?
¿Y lo de otro señor, si?
Digan lo que digan
Yo voy a seguir así,
Aunque no me permitan
Publicarlas en grandes páginas,
Yo tengo la mía
Y la persona que me siga,
Será recompensada
Con palabras dulces
Que acarician el alma.
1º Comienzos de una vida de Escritor