Dama de las Algas

Poesía nacida del mar de la sal en la piel
y de la memoria del agua.

Dama de las Algas nace del mar y de la memoria ancestral.
Representa la unión entre la mujer, el océano y los ciclos naturales.
Cada creación honra las algas como fuente de vida, belleza y sanación.

Dama de las Algas

Representa la unión entre la mujer, el océano y los ciclos naturales. Cada creación honra las algas como fuente de vida, belleza y sanación.

Lee despacio.
Si puedes, cerca del agua.
Deja que una palabra te toque
como lo haría una ola en el tobillo.

Quién es la Dama de las Algas

La Dama de las Algas no camina: flota.
Habita donde el océano susurra nombres antiguos
y las algas escriben cartas que nadie se atreve a leer.

Es una voz salada,
una mujer hecha de mareas,
una presencia que recita poemas
cuando el mar respira lento.

Aquí, la poesía no se lee:
se escucha como una ola.

Dama de las Algas – Belleza y Sabiduría del Mar

Poemas

Orilla

Me dejé el nombre
entre las algas,
para que el mar supiera
cómo volver a llamarme.

Sal

Tengo el cuerpo lleno de sal,
no por haber llorado,
sino por haber amado
al océano sin miedo.

Marea baja

Cuando el mar se retira
aprendo a quedarme.
No todo lo que se va
me abandona.

Manifiesto abisal

No escribo desde la orilla.
Escribo desde el lugar donde el mar
olvida su propio color.

La Dama de las Algas vive
en profundidades sin nombre,
donde el silencio pesa
y cada palabra tarda siglos en subir.

Esta poesía no busca ser entendida.
Busca hundirse contigo.

Escritura y marea

Poemas abisales

I. Presión

Aquí abajo
el corazón aprende otra forma.
Late despacio
para no romperse
con el peso del agua.

II. Fosa

Hay lugares del mar
que no reflejan nada.
Así también hay recuerdos
que no devuelven rostro
cuando los miras.

III. Alga negra

Crecí sin sol,
enredada a restos,
aprendiendo a sostener
lo que nadie reclama.

Por eso sé quedarme
cuando todo se deshace.

IV. Criatura sin nombre

No tengo ojos para la superficie.
Mi belleza no sirve arriba.
Aquí abajo
nadie brilla,
pero todo permanece.

V. Hundimiento

Amar fue aceptar
que no todo flota.
Que algunas verdades
solo existen
cuando se dejan caer.

La poesía de Dama de las Algas nace de:

  • El océano como lenguaje
  • Lo femenino como misterio
  • El cuerpo como territorio sagrado
  • El silencio como verso

Cada poema es una ofrenda,
no busca respuesta,
solo presencia.

Dama de las Algas
Dama de las Algas

Las algas
no piden espacio.
Crean hogar
en el movimiento.

El mar respira
aunque nadie mire.
Esa es su forma
de existir.

Aprendí del alga
a no endurecerme:
vivir
es ceder
sin romperse.

La marea no duda.
Va
porque sabe
volver.

Entre algas
la luz se vuelve lenta
y todo aprende
a esperar.

El mar guarda
lo que el mundo
olvida tocar.

Las algas sostienen
restos del tiempo.
Nada cae del todo
cuando ellas están.

No busco orilla.
Busco fondo
para quedarme.

El mar no explica.
Por eso enseña.

Donde el agua pesa
empieza
la verdad.

Dama de las Algas

No nací para la orilla.
Mi nombre se dijo
cuando el agua ya pesaba.

Crecí donde la luz
aprende a rendirse,
atada a corrientes
que no piden permiso.

Las algas me enseñaron
a vivir sin dureza:
a sostener lo que llega,
a no romperme con el paso.

El mar no me prometió nada.
Por eso me dio todo:
tiempo lento,
silencio fértil,
permanencia.

Si alguna vez me buscas,
no mires al horizonte.
Desciende.
Donde el mundo calla
todavía estoy.